Estrategia de marca y narrativa de marca: construir significado antes de contar historias
Hay tรฉrminos que, de tanto convivir, acaban utilizรกndose casi como si fueran intercambiables.
En branding ocurre constantemente: propรณsito, posicionamiento, relato, storytelling, narrativa, identidadโฆ conceptos que pertenecen al mismo sistema y que, precisamente por estar relacionados, terminan perdiendo parte de sus fronteras.
Estrategia de marca y narrativa de marca son un buen ejemplo de ello. No son lo mismo, aunque tampoco tendrรญa demasiado sentido entenderlas como disciplinas independientes: La estrategia determina quรฉ significado quiere construir una marca y desde quรฉ posiciรณn pretende hacerlo; la narrativa permite desarrollar ese significado, relacionarlo con el mundo y hacerlo reconocible a travรฉs del tiempo.
Entre ambas aparece, ademรกs, otra dimensiรณn que me interesa especialmente y que desarrollarรฉ con mรกs calma en otro artรญculo: la cultura. Porque ninguna marca construye significado en el vacรญo, lo hace dentro de una sociedad que ya estรก llena de cรณdigos, sรญmbolos, aspiraciones, contradicciones y conversaciones que condicionan la forma en la que interpretamos aquello que las marcas proponen.
Quizรก por eso, antes de preguntarnos quรฉ historia debe contar una marca, conviene detenernos en algo bastante mรกs esencial: quรฉ tiene realmente que decir y por quรฉ aquello que quiere decir puede importar hoy.
La estrategia de marca no es un documento
Cuando trabajamos estratรฉgicamente una marca estamos tomando decisiones acerca del lugar que quiere ocupar, aquello que quiere representar, las personas para las que pretende ser relevante, el valor que puede aportar o las ideas que estรก dispuesta a defender. Tambiรฉn decidimos, aunque a veces se mencione menos, aquello a lo que renuncia, porque difรญcilmente puede existir un posicionamiento reconocible si todo cabe dentro de รฉl.
Una buena estrategia deberรญa ayudarnos a responder preguntas que aparentemente son sencillas, pero que rara vez lo son: ยฟpor quรฉ esta marca deberรญa existir mรกs allรก de aquello que vende?, ยฟquรฉ espacio quiere ocupar en la vida de las personas?, ยฟquรฉ punto de vista puede aportar con legitimidad?, ยฟquรฉ deberรญa permanecer reconocible aunque cambien sus campaรฑas, sus productos o incluso parte de su identidad?
Por eso, me interesa entender la estrategia menos como una colecciรณn de conceptos correctamente ordenados en una presentaciรณn y mรกs como un sistema de decisiones que proporciona direcciรณn.
Podemos tener un propรณsito impecable, una propuesta de valor bien formulada, cuatro valores y una personalidad perfectamente descrita. Sin embargo, si todos esos elementos no construyen conjuntamente una manera particular de mirar el negocio y el mundo, tendremos muchas definiciones y bastante poca estrategia.
La estrategia no necesita contar todavรญa una historia: su funciรณn es establecer las condiciones para que las historias que aparezcan despuรฉs tengan sentido.
Entonces, ยฟquรฉ entendemos por narrativa de marca?
Aquรญ empiezan buena parte de las confusiones.
Cuando hablamos de narrativa de marca no nos referimos necesariamente a construir una historia sobre el nacimiento de una compaรฑรญa, encontrar un protagonista, incorporar un conflicto o aplicar mecรกnicamente la estructura del viaje del hรฉroe. Todo eso puede formar parte del storytelling, pero la narrativa de una marca opera en un nivel mรกs amplio.
Podrรญamos entenderla como la lรณgica que conecta aquello que una marca cree, hace y cuenta, permitiรฉndole desarrollar una mirada reconocible sobre el mundo.
Una narrativa sรณlida ayuda a decidir quรฉ conversaciones pertenecen a la marca y cuรกles probablemente no, quรฉ tensiones resultan interesantes, quรฉ temas puede explorar durante aรฑos sin limitarse a repetir el mismo mensaje y, sobre todo, quรฉ papel quiere desempeรฑar en relaciรณn con las personas.
No se trata, por tanto, de encontrar una gran historia que contar una y otra vez. Se trata de construir un sistema de significado suficientemente fรฉrtil como para generar muchas historias diferentes sin que la marca pierda el hilo.
Ahรญ encontramos, para mรญ, una diferencia fundamental entre estrategia y narrativa: la estrategia establece las coordenadas; la narrativa permite empezar a recorrer ese territorio.
La narrativa como lugar de encuentro
La estrategia define una posiciรณn: establece aquello que la marca quiere representar y el lugar desde el que pretende competir. La narrativa transforma esa posiciรณn en una perspectiva, relacionando ideas, tensiones y temas que permiten interpretar la realidad desde un punto de vista propio.
No son dos etapas consecutivas ni dos compartimentos estancos; se contaminan constantemente entre sรญ.
Quizรก la narrativa ocupa una posiciรณn especialmente interesante porque permite conectar lo que ocurre dentro de la organizaciรณn con aquello que estรก sucediendo fuera de ella. Es el lugar en el que una ambiciรณn estratรฉgica comienza a dialogar con la sociedad.
Por eso, una marca no desarrolla una narrativa รบnicamente para explicar quiรฉn es. Tambiรฉn lo hace para determinar desde quรฉ lugar quiere participar en la cultura.
Hay una diferencia importante entre ambas cosas.
La primera mirada es fundamentalmente descriptiva: quiรฉnes somos, de dรณnde venimos, quรฉ hacemos.
La segunda incorpora una posiciรณn: quรฉ observamos, quรฉ creemos que deberรญa cambiar, quรฉ tensiรณn nos interesa, quรฉ conversaciรณn podemos enriquecer y quรฉ papel queremos desempeรฑar dentro de ella.
Es ahรญ donde las marcas empiezan a resultar culturalmente interesantes.
Antes de contar, construir significado
Nunca habรญamos tenido tantas herramientas para producir historias, imรกgenes y contenidos como ahora. Podemos escribir mรกs, diseรฑar mรกs, publicar con mayor frecuencia y adaptar una misma idea a numerosos formatos casi de manera instantรกnea.
Y quizรกs precisamente por eso el verdadero problema ya no sea nuestra capacidad para contar cosas: el problema serรก tener algo suficientemente interesante y reconocible que sostener detrรกs de todo ese volumen de expresiรณn.
Estrategia y narrativa trabajan juntas en ese punto. La primera proporciona direcciรณn y establece el significado que una marca quiere construir; la segunda permite desarrollarlo, relacionarlo con diferentes contextos y mantenerlo vivo a lo largo del tiempo.
Una marca no necesita estar contando permanentemente una gran historia. Sรญ necesita, en cambio, comprender quรฉ significado construye cada vez que habla, actรบa, diseรฑa un producto o toma una decisiรณn.
Por eso, antes de llenar el mundo de relatos, quizรก habrรญa dos preguntas que merece la pena formular.
ยฟQuรฉ queremos que esta marca llegue a significar para alguien y quรฉ estรก ocurriendo en la cultura para que ese significado pueda importar hoy?
Es a partir de ahรญ cuando realmente empieza la narrativa.
ยกHasta otro ratitoooooo!๐๐ผ